sábado, 24 de junio de 2017

Tú, que lloviste tantos "noes" como gotas lleva una tormenta, y ahora paseas de su brazo.
Y aquí sigo yo, maullando como un gato al que apagaron su farola.
Buscando en los callejones de la memoria un error por mi parte, un te quiero que no dije, un apoyo que no di.
Pero no hay nada entre mis deudas.
Ahora sé que el amor no se consigue dando, nace en la tierra de la maceta del otro, traído por un aire sin viento, por una casualidad sin voluntad.
No des, pide. Porque si existe el amor, habrá nacido sin necesitarte a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario