viernes, 22 de enero de 2016

y el cielo se abre ante mi, bóveda sonrosada que obliga a mi cuello a girar mi cabeza hacia arriba, lluvia dulce de nubes de placer ocultas a mi vista empapan mi cara, deseo poseerte pero ahora tú eres mi dueña, ante tí pliego mis deseos y contengo mi ímpetu de lucha, eres tú la que marca el tiempo con cada gesto, con cada expresión, con cada sonido que sale de tu boca, aunque ahora no eres dueña de todo, son otros labios los que me besan aunque te pertenezcan, te soy infiel contigo misma y ante tus ojos, pero ésta es una traición deseada, una que sólo te acarrea placer, lejos de sufrimientos sin importancia, llevándote a la gloria de tu océano que ahora va llenando mi boca, como si de un reloj de arena se tratara, lo que tu pierdes yo lo gano, aunque no hay perdedores, ambos veremos amanecer esta noche, barridos por el viento de un gemido, de un te deseo apagado por el dolor de unas uñas que se clavan en mi espalda, de unos dientes que intentan devorar tu vientre. hoy es el dia en el que ambos seremos cazador y presa, embebidos por el momento, hipnotizados por fluidos mezclados, carnes doloridas, ojos cerrados, perdidos por siempre en la inmensidad del placer.