Y es que tus despertares son restos de la Luna de la noche anterior.
Tu primer parpadeo, un saludo al mundo desde toda una vida concentrada en el color de tus ojos.
Me acaricias el rostro, y hierba mojada rodeada de jara y romero, vuelve al sitio de mi memoria en el que guardo mi infancia.
Un beso tuyo viene entonces a encontrarse con mis labios, esos pedigüeños eternos del cariño de tu ser.
Y el olor a lluvia empapa esta habitación, ese escondite nuestro que renace cuando tu vigilia vence al sueño.
Y descubro, de nuevo, como cada día desde que te conocí, que estoy enamorado de tí.
Éste es un blog dedicado al erotismo, al sexo, a la pasión por la belleza y el espíritu femenino. Escrito en prosa poética sin correcciones, tal como nace entre tragos de ginebra. Espero que te guste.
martes, 27 de diciembre de 2016
miércoles, 20 de abril de 2016
Enfrento mi sentimiento a tu indiferencia, futuro que late ante presente muerto.
Al hablar conviertes las paredes de esta habitación en cárceles abiertas, libertad que no he pedido.
No todos los corazones nacieron para vivir de la luz de campos sin barreras, algunos, como el mío, florecen bajo la oscuridad de amores egoístas como el tuyo.
Te diriges a mí, y se que cada palabra es una gota menos en nuestro mar, cada frase se vuelve recuerdo, porque nunca más la escucharé de tus labios.
Yo no me atrevo a replicarte, me dejas cantando silencios, gritando vacíos. El aire se hace tu aliado, y sólo transmite lo que dices. Mi opinión ya no importa, lo que viví a tu lado sólo son flores que caen al suelo en su muerte de otoño.
Querría llorar, pero mis lágrimas se convierten en agujas líquidas que atraviesan estos ojos, los que una vez creyeron ver un mañana entre nosotros.
Me dices adios y conviertes aquel para siempre en hoy, el hoy en este momento, y este momento en un asesino de corazones que va en mi busca.-
Al hablar conviertes las paredes de esta habitación en cárceles abiertas, libertad que no he pedido.
No todos los corazones nacieron para vivir de la luz de campos sin barreras, algunos, como el mío, florecen bajo la oscuridad de amores egoístas como el tuyo.
Te diriges a mí, y se que cada palabra es una gota menos en nuestro mar, cada frase se vuelve recuerdo, porque nunca más la escucharé de tus labios.
Yo no me atrevo a replicarte, me dejas cantando silencios, gritando vacíos. El aire se hace tu aliado, y sólo transmite lo que dices. Mi opinión ya no importa, lo que viví a tu lado sólo son flores que caen al suelo en su muerte de otoño.
Querría llorar, pero mis lágrimas se convierten en agujas líquidas que atraviesan estos ojos, los que una vez creyeron ver un mañana entre nosotros.
Me dices adios y conviertes aquel para siempre en hoy, el hoy en este momento, y este momento en un asesino de corazones que va en mi busca.-
jueves, 4 de febrero de 2016
pega tu cara a la mía, tanto como las gotas de agua cuando besan mi ventana un día de lluvia. déjame ser dulzura por una noche, permite dejar mis armas al pie de la cama y firmar un armisticio con la saliva de tu boca. esta vez necesito tu ternura, tus caricias en mi pelo, mis manos en el terciopelo de tus muslos. hoy busco parar el tiempo con una mirada a tu rostro, disfrutar del brillo de tu mirada, de la sangre de luz que emana de las lunas verdes de tus ojos. déjame hacerte el amor y no el sexo, que el reloj se congele cuando yo entre en tí, que mis manos sean soles que derritan el frio de la soledad de tu existencia cuando te acaricie.
viernes, 22 de enero de 2016
y el cielo se abre ante mi, bóveda sonrosada que obliga a mi cuello a girar mi cabeza hacia arriba, lluvia dulce de nubes de placer ocultas a mi vista empapan mi cara, deseo poseerte pero ahora tú eres mi dueña, ante tí pliego mis deseos y contengo mi ímpetu de lucha, eres tú la que marca el tiempo con cada gesto, con cada expresión, con cada sonido que sale de tu boca, aunque ahora no eres dueña de todo, son otros labios los que me besan aunque te pertenezcan, te soy infiel contigo misma y ante tus ojos, pero ésta es una traición deseada, una que sólo te acarrea placer, lejos de sufrimientos sin importancia, llevándote a la gloria de tu océano que ahora va llenando mi boca, como si de un reloj de arena se tratara, lo que tu pierdes yo lo gano, aunque no hay perdedores, ambos veremos amanecer esta noche, barridos por el viento de un gemido, de un te deseo apagado por el dolor de unas uñas que se clavan en mi espalda, de unos dientes que intentan devorar tu vientre. hoy es el dia en el que ambos seremos cazador y presa, embebidos por el momento, hipnotizados por fluidos mezclados, carnes doloridas, ojos cerrados, perdidos por siempre en la inmensidad del placer.
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