jueves, 14 de diciembre de 2023

A mi mujer.

 El amor es lo que te salva de la locura, la mano que te agarra al borde del precipicio, la idea que te ilumina cuando no sabes qué hacer, el destino al que llegar y el punto desde el que partir, el calor en las noches de invierno y la esperanza en el dolor, es lo que percibes aunque no esté presente, a lo que regresas cuando no está. Es la felicidad en lo pequeño, el valor ante la inmensidad.

martes, 5 de diciembre de 2023

Navidad 2023

 Y de nuevo llegamos a esta época, tiempo de tradiciones (como volver a ver "Mientras dormías" de Sandra Bullock), de momento perfecto para enamorarse, para abrazar y quedarse mirando los ojos de los seres queridos, para recordar a los que ya nos dejaron, para sentir cómo se va colando por debajo de la puerta el aire del nuevo año, para tener otra vez la mirada de un niño en nuestra cara, para posponer problemas y discusiones. 
 Es tiempo de ser feliz, aunque sólo sea una ilusión que repetimos cada mes de Diciembre.
🎄 F E L I Z  N A V I D A D 🎄

jueves, 26 de octubre de 2023

A mañanas de Sábado y citas en hoteles.

 


Recuerdos de miradas color violeta, de citas prohibidas, de escapadas furtivas, de "Camino" a ninguna parte pero con parada en la pasión de lo ilícito.
De tu "coleccionista de ojos"😘

sábado, 21 de octubre de 2023

Pasado

 Lamento todas las espaldas que no llegué a contemplar, los hombros que no besé, los cuellos que no olí, las pecas que no conté.

El tiempo ha pasado tan rápido y son tantas las flores que siembra la vida...

sábado, 30 de septiembre de 2023

Noche

 Cuando mis dedos se  clavan en cada curva de tu cuerpo y mi lengua devora tu sexo, cuando tus ojos se cierran por el placer y los oídos se ciegan por los gemidos, cuando te rindes a mis deseos y dejas de ser tú, cuando tu boca busca la mía como una súplica, mientras tu espalda se estremece y tus piernas me piden más, cuando mis manos conquistan tu pelo como el cazador que levanta orgulloso su presa, cuando eres mía hasta que la muerte y la vida parecen una.

lunes, 21 de agosto de 2023

A Joanne.

 ...a Joanne.

Por ser una nómada de los sentimientos, una vagabunda que ha recorrido las llanuras del vacío, los bosques de la indiferencia y un corazón que se asomó a los precipicios de la desesperación.

Eres la que busca el final del camino esperando encontrar la paz, premio prohibido para los que jugáis de manera cínica con el amor de los otros como mercaderes del placer, como mercenarios del querer.

Distancia.

 Estás a años luz de mí y te querría a mi lado. Me gustaría contemplar tus caderas mientras retiro lentamente la sábana blanca que aún cubre tu cuerpo desnudo.

No me perdería ni una sola de las curvas que dan forma a la belleza de tu ser. Ni el rincón más íntimo de ti quedaría sin ser visitado por el calor de mi deseo.

Quiero que tu olor me rodee, como un abrazo invisible que permanezca cuando te hayas marchado de mi mente, un perfume hecho de esencia de soledad y esperanzas de reencuentro.

La crueldad del Destino une y separa, decide placeres y pesares, elige a quién y cuándo, dejando que seamos meros espectadores del tren que pasa por la lejanía de nuestras vidas.

Es el encanto de lo imposible, la ensoñación de lo irreal.

La fantasía de lo querido es la ilusión de los perdedores, la apuesta de los seguidores de lo imposible.

Deseo

 Y recorro la ciudad sin rumbo, buscándote, aunque sé que ya jamás te encontraré. Me quedo mirando aquella esquina, en la que con la protección de la madrugada te apretaba entre mi pecho y la pared, subiéndote la falda para acariciar tus piernas mientras dejabas que la serpiente que habita en mi boca, buscara tu lengua en la tuya para devorarla.


En aquel tiempo aún eras mía, de la única forma que se puede pertenecer a alguien cuando se está enamorado: sin límites, sin compasión, dejando que tu amante te posea hasta que el placer te robe el conocimiento, hasta el momento en el que ya no hay mente, sólo cuerpo, cuando los sentidos son los únicos presentes, cuando no hay más que olor a lujuria y el tacto se vuelve terciopelo, el sabor es de mujer y la garganta ya no sabe de palabras, sólo de gemidos, cuando la vista ya no cuenta porque los ojos se han cerrado simulando la muerte, una que nos lleva por un instante al Cielo del deseo satisfecho.