domingo, 31 de agosto de 2014

Esta noche saldré a asesinar estrellas, para que nadie sea testigo de cómo te robo el alma mientras te hago el amor. Tu pelo es rio negro, seda que al acariciar mi cara, seca las lágrimas de noches armadas de cruel soledad. Y tu lugar en mi Paraíso lo convertiré en descanso de tu Infierno, cuando mi boca sorba la sangre transparente de tu sexo. Porque yo soy presa en tu red, y, escondida en ella, estaré listo para aliviar tu sentir, presto a borrar tus recuerdos y dejar en tí la impronta de mi futuro.

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