domingo, 31 de agosto de 2014

Déjame ser una de tus lágrimas, que el agua y la sal que brotan de tus ojos sean mi forma de conocer qué atormenta tus noches. Permíteme saber en qué piensas cuando tus mañanas nacen sin sol. Quiero ser tu almohada, ese pequeño refugio que abrazas para tomar fuerzas, y engañar al mundo con sonrisas fingidas a costa del esfuerzo de tu alma, ese cruel precio que te supone decirle a los demás que todo sigue bien en tu existencia, mentiras piadosas para que los que te rodean no sufran, mientras tu cintura pide unos brazos que la rodeen, tu pecho la presencia de alguien que se interese por lo que pasa por tu mente, tu espalda una caricia que la cruce y te haga sentir viva. Quiero ser el que llene tus oídos de "te quieros" y acurrucar tus manos dentro de las mías. Sencillamente ...déjame estar a tu lado.

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